Cuatro décadas de excelencia: Homenaje a Mario Rosemblatt en la Universidad de Chile

Miembro fundador de Fundación Ciencia & Vida recibe reconocimiento por sus 40 años de servicio académico, contribución y liderazgo en el campo de la inmunología.

En una emotiva ceremonia realizada en noviembre, en el Salón de Honor de la Casa Central de la Universidad de Chile, Mario Rosemblatt, actualmente profesor de la Universidad San Sebastián (USS), director ejecutivo de Fundación Ciencia y Vida (FCV) y director del DoctoradoPrograma de Inmunología y Microbiologíaen la USS, fue honrado por sus notables 40 años de servicio a la institución. Este reconocimiento tuvo lugar en el marco de la celebración del 181° aniversario de la Universidad de Chile y destacó la especial dedicación y los aportes significativos del investigador a lo largo de cuatro décadas.

Mario Rosemblatt inició su carrera en la Universidad de Chile, como estudiante de Bioquímica. Posteriormente, obtuvo un doctorado en la Universidad de Wayne (Detroit – Michigan) y fue investigador en instituciones de renombre como la Universidad de Harvard, el Instituto de Investigación Biomédica de Boston y la Asociación contra el Cáncer de Francia.

Su regreso a Chile en 1983 marcó el comienzo de una contribución significativa a la Universidad de Chile, donde no solo se desempeñó como director del Departamento de Biología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, sino que también fue fundador y primer director de la carrera universitaria en Biotecnología Molecular en esa Universidad.

Asimismo, el doctor Mario Rosemblatt ha sido excoordinador de la Sección de Biología de FONDECYT, expresidente de la Sociedad Chilena de Inmunología y de la Sociedad Chilena de Biología Celular. Además de su labor académica, ha sido un pilar en la Fundación Ciencia & Vida como miembro fundador desde 1997, liderando la institución como director ejecutivo y contribuyendo al progreso de la investigación científica y tecnológica en el país.

A lo largo de su carrera, el destacado investigador ha acumulado más de 100 publicaciones y 10 patentes, siendo reconocido con prestigiosos premios, incluyendo el “Premio a la Excelencia Académica 2008” de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y el “Premio Mentor de Ciencias Básicas” de la Sociedad de Trasplantes de los Estados Unidos.

Este homenaje no solo celebra la excepcional trayectoria del doctor Mario Rosemblatt, sino que también destaca su papel como pionero y líder en el campo de la inmunología en Chile. Su legado, sin duda, es un faro de inspiración para futuras generaciones de científicos/as y académicos/as en el país.

74º Congreso de AALAS: destacada participación del Área Veterinaria de Fundación Ciencia y Vida en el epicentro de la ciencia animal

El Área Veterinaria de FCV presente en el evento más importante a nivel mundial sobre ética de animales de laboratorio.

El Dr. Sebastián Valenzuela y Micaela Ricca, director y subdirectora del Área Veterinaria de la Fundación Ciencia y Vida de la Universidad San Sebastián, participaron en la 74ª edición del Congreso de la Asociación Americana de Animales de Laboratorio (74th AALAS National Meeting), llevado a cabo recientemente en Salt Lake City, Estados Unidos. La Reunión Nacional de AALAS se destaca como el evento más importante a nivel mundial para profesionales comprometidos con la producción, el cuidado y la utilización ética de animales de laboratorio.

Dr. Sebastián Valenzuela en 74º Congreso de AALAS

El encuentro es celebrado desde 1950 con el objetivo de convocar a miembros y no miembros a sumergirse en talleres, conferencias, sesiones de carteles y exposiciones. Asimismo, los expositores aprovechan la oportunidad de interactuar con miembros de la comunidad académica, instituciones de investigación, organismos gubernamentales y empresas comerciales vinculadas a AALAS. 

En la instancia, Micaela Ricca fue nombrada como miembro del Governing Board del Consejo Internacional para la Ciencia de Animales de Laboratorio. “El haber sido elegida para formar parte del Governing Board de ICLAS, significa a nivel personal un gran reconocimiento de 25 años de trabajo velando por los animales de experimentación y capacitación de las personas”, comentó la subdirectora de Área Veterinaria de la Fundación Ciencia y Vida/USS. 

Micaela Ricca en 74º Congreso de AALAS

“Este nombramiento permitirá avanzar en las colaboraciones dentro de la comunidad global de la ciencia de animales de laboratorio y continuidad en la dedicación a promover el bienestar humano y animal mediante la promoción del Cuidado ético y uso de animales de laboratorio en investigaciones en todo el mundo”, agregó Ricca. 

Sumado a ello, Valenzuela y Ricca también asistieron al 30 aniversario del Institute for Laboratory Animal Management (ILAM) del cual ambos son profesionales certificados, participando activamente en la Asamblea General del International Council for Laboratory Animal Science (ICLAS) donde mantuvieron reuniones relevantes con miembros y directivos de la AAALAC.



Destacada participación del Laboratorio de Neuroinmunología en ICIMI 2023

Laboratorio de Neuroinmunología de la Fundación Ciencia & Vida demostró su excelencia. El Dr. Rodrigo Pacheco compartió avances de su investigación y el proyecto liderado por estudiante de doctorado del Laboratorio obtuvo el primer lugar en encuentro científico internacional ICIMI 2023.

En el marco del curso “Inflamación, Cáncer e Inmunología de la Mucosa Intestinal” (ICIMI 2023), el equipo del Laboratorio de Neuroinmunología de la Fundación Ciencia & Vida (FCV) tuvo una destacada participación. El evento desarrollado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, entre el 16 al 20 de octubre, tuvo como propósito fomentar el diálogo entre destacados científicos tanto nacionales como extranjeros, estableciendo un espacio enriquecedor de interacción con los estudiantes latinoamericanos asistentes. En el evento, el proyecto liderado por una estudiante de doctorado de la FCV obtuvo el primer lugar, consolidando así el compromiso y la excelencia del equipo en el campo de la neuroinmunología.

ICIMI 2023 es una iniciativa organizada por destacados académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile que reunió a expertos internacionales procedentes de Argentina, Suecia, Alemania, Canadá y Sudáfrica. A su vez, el evento cuenta con el apoyo de influyentes organismos, entre ellos Sociedad Internacional de Inmunología (IUIS, International Union of Immunological Societies), la Sociedad Internacional de Inmunología de Mucosas (SMI, Society for Mucosal Immunology), y sus afiliadas latinoamericanas: ALACI (Asociación Latinoamericana y del Caribe de Inmunología), LAMIG (Grupo Latinoamericano de Inmunología de Mucosas) y ASOCHIN (Asociación Chilena de Inmunología).

En el evento, el Dr. Rodrigo Pacheco, académico de la Universidad San Sebastián (USS) e investigador principal de FCV, compartió una ponencia titulada “Gut Microbiota & Lymphocyte Neuroimmune Response”. En esta presentación, destacó los avances de su investigación relacionados con la interrelación entre la microbiota intestinal, el sistema nervioso central y la respuesta inmune.

Dr. Rodrigo Pacheco presentando en ICIMI 2023

En mi charla abordé primero los mecanismos generales por los cuales las bacterias de la microbiota intestinal son capaces de comunicarse con el sistema nervioso central, regulando así su funcionamiento. Posteriormente, la charla se centró en los mecanismos por los cuales la microbiota intestinal, a través de la regulación de la respuesta inmune de la mucosa intestinal, puede influir en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson”, explicó el Dr. Pacheco.

El científico y jefe de investigación del Laboratorio de Neuroinmunología de FCV, evaluó positivamente el encuentro. “El workshop ICIMI fue una experiencia muy enriquecedora tanto para los estudiantes como para los académicos participantes. No solo fue un evento que reunió a expertos del área de inmunidad de mucosas de varias partes del mundo, donde compartieron y discutieron sus últimos hallazgos en investigación. Pero además, fue un evento  altamente formativo para los estudiantes, ya que ellos mismos tuvieron que estudiar y generar contenido para describir los tópicos del curso en la página web de “inmunopedia”, señaló Rodrigo Pacheco. “Además, tomando el contenido de las charlas del curso, los estudiantes tuvieron que agruparse en equipos de trabajo para desarrollar proyectos de investigación en solo tres días, los cuales tuvieron que presentar y defender ante los académicos durante el último día del curso”, agregó.

Por su parte, el trabajo desarrollado bajo el liderazgo de Zulmary Manjarres (estudiante de doctorado del Laboratorio de Neuroinmunología, Fundación Ciencia & Vida), titulado “Development and characterization of a vaccine against Crohn-like disease in a murine model”, fue galardonado con el premio al mejor proyecto de ICIMI 2023. 

“Nos sentimos satisfechos y afortunados, incluso desde antes de ganar, ya que fue un proyecto desarrollado rápidamente y lo presenté con el menor de los ensayos.  Creo que realizamos un bonito trabajo en equipo en el que todos aportamos de forma multidisciplinar a la vez que creamos potenciales colaboraciones a futuro”, comentó la estudiante de doctorado. 

El proyecto ganador se caracterizó por tener un énfasis tecnológico y con potencial generación de patentes. La propuesta consistía en crear un método tecnológico para inmunizar oralmente contra la Enfermedad de Crohn. “La idea era generar una inmunidad protectora mediada por Inmunoglobulina A. Por ello, durante esa semana, hicimos simulaciones bioinformáticas para predecir el tipo de respuesta que pudiera generar nuestro sistema, hallando un péptido específico prometedor. La propuesta incluía la evaluación de este sistema en un modelo animal de ratón”, explicó Manjarres.

“En lo personal, como estudiante de doctorado, para mí fue una actividad exigente pero definitivamente enriquecedora. Puesto que pude conocer académicos que admiro mucho y a su vez ampliar potenciales colaboraciones con otros estudiantes internacionales. Durante el evento tuve dos momentos favoritos: El primero fue trabajar con mi equipo desarrollando nuestra propuesta. El segundo fue tener instancias de conocer a los profesores más allá de la ciencia.”, concluyó la investigadora Manjarres. 

Descifrando el enigma del envejecimiento: la clave de la adaptación celular

Dra. Matus regresa a Chile tras realizar una colaboración científica en innovadora compañía estadounidense.

¿Cómo una célula puede adaptarse y qué implicancias tiene para el organismo? Es una de las interrogantes del trabajo desarrollado por la doctora Soledad Matus, quien lidera el laboratorio de “Biología de la Neurodegeneración” de la Fundación Ciencia & Vida (FCV) de la Universidad San Sebastián. En el laboratorio, se dedican a estudiar una vía de comunicación o señalización de las células, que les entrega la capacidad de adaptación cuando las condiciones del ambiente cambian. La adaptación es una propiedad que le permite a un organismo algo esencial: vivir. 

Según lo explica la investigadora, cualquier célula u organismo está constantemente sometido a distintos cambios o estímulos que perturban su equilibrio “normal”. Dichos cambios pueden ser fisiológicos, ocasionados por actos tan cotidianos como levantarse o el desgaste energético causado al transcurrir el día. Así como también, existen aquellos cambios relacionados a condiciones patológicas como es el caso de las infecciones o resfriados, contexto donde un organismo también requiere adaptarse y combatir al virus que lo infecta. 

“Esos cambios tienen que ser sensados o mirados por alguien en la célula para decirle a aquella célula del organismo: ‘oye, antes estábamos en esta condición, ahora estamos en esta otra condición’, es decir, tiene que haber un sistema que va captando los cambios”, explicó Soledad Matus. “Y la vía de comunicación en la que nosotros trabajamos hace precisamente eso, va detectando los cambios que ocurren en el ambiente y hace que la célula se adapte. Y a mí siempre me parece interesante porque es lo que hace que un organismo pueda vivir, porque nadie vive en un ambiente estable todo el tiempo. La capacidad de poder adaptarse a los cambios se basa en poder -primero- detectarlos”, agregó la investigadora.

En este panorama, la Dra. Matus y su equipo centran su estudio en el proceso de adaptación de las neuronas del sistema nervioso central, enfocado en tres distintos contextos: el envejecimiento, las neuronas y sus sinapsis y, la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Cabe señalar que esta vía de comunicación es realizada por proteínas, que funcionan como “radares” que detectan diferentes cambios en el organismo. Por ejemplo, si hay una disminución de ciertos nutrientes, como las proteínas la proteína GCN2 es la que responde o si se produce una infección viral, otra proteína es la que detecta a los virus, la PKR. 

Imagen referencial fuente: Imagen de vecstock en Freepik Comunicación neuronal multicolor de sinapsis brillante en diseño abstracto generado por IA.

Envejecimiento

En el campo de la Biología Neurodegenerativa existe la hipótesis que algunos de los cambios que ocurren en el envejecimiento se producen por la pérdida de capacidad de adaptación que sufre un organismo. En ese contexto, la Dra. Matus y su equipo estudian esta “vía de señalización” -como le prefiere llamar- pero que conceptualmente se denomina “vía de respuesta integrada al estrés”. “Nosotros hemos estado investigando si posible potenciar la capacidad adaptativa a un organismo, que se ve disminuida, con el fin de hacerlo más fuerte ante el envejecimiento. Es un trabajo que queremos publicar pronto y que se enfoca en el uso de estrategias nutricionales”, comentó la investigadora. 

Uno de sus estudios les permitió observar positivos resultados. Este consistió en entregarles a animales envejecidos una dieta baja en proteínas, con el fin de simular una baja de nutrientes. “Una característica del envejecimiento, es que hay una pérdida en el control del metabolismo general de la glucosa. Vimos que los animales alimentados con dietas bajas en proteínas muestran, por ejemplo, una mejora metabólica, y mantienen mucho mejor sus niveles de glucosa, Y también evaluamos el desempeño cognitivo de estos animales y estos ratones muestran una mejora de su memoria, o sea, tener un desempeño cognitivo mejor”, puntualizó Matus. 

Memoria y ELA 

Aunque la proteína PKR detecta infecciones virales, existen antecedentes que demuestran que también participa en la memoria, en la manera en que aprendemos y recordamos. Por lo anterior, y comprendiendo que la base del aprendizaje y de la memoria ocurre en la sinapsis, la Dra. Matus y su equipo sostienen un estudio centrado en este escenario. “Lo que nosotros en este proyecto estamos haciendo -la primera parte- es saber si esta proteína PKR está en la sinapsis y si controla su funcionamiento, composición y estructura.  

“Nosotros ya tenemos los resultados del trabajo donde demostramos que la proteína PKR está ahí (en la sinapsis), y que es necesaria para que otras proteínas que son esenciales de la sinapsis, se localicen en la sinapsis. Es bien interesante, porque es un sensor viral y probablemente el rol que tiene ahí no es detectar virus, probablemente tiene otra función. Y entonces, posiblemente esa función está asociada con regular la estructura de la sinapsis, que es el lugar donde se produce el aprendizaje. Los otros antecedentes que tenemos es que esta proteína participa en la enfermedad de Alzhéimer (EA)”, explicó la investigadora de FCV. 

Al respecto, el equipo sostiene que la proteína observada (PKR) que participa en el aprendizaje, eventualmente también participa en la pérdida de memoria que se produce en la sinapsis. Por otra parte, a través del estudio realizado en modelos celulares de Alzhéimer, el equipo de la Dra. Matus ha observado los efectos producidos al alterar esta proteína. “Lo que sabemos es que cuando uno bloquea, inactiva o inhibe esta proteína (PKR), que es una sensora de proteínas virales o de virus en el cerebro, protege a la sinapsis de la neurona de los efectos tóxicos de proteínas que son marcadoras de la EA. Es decir, el bloqueo de la PKR, mantiene la sinapsis íntegra”, detalló Soledad Matus.

Paralelamente, el equipo se ha interesado recientemente en estudiar la enfermedad de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y utilizando la misma lógica de los estudios anteriores y considerando que su estudio se centra en una vía de señalización que promueve la adaptación, la pregunta inicial que se plantean es ¿qué pasa si tratamos de activar esta vía de señalización en el contexto de la Esclerosis Lateral Amiotrófica, para mejorar el daño motor que se observa en los animales.

Colaboración en Altos Labs 

Soledad Matus, quien se desempeña como Subdirectora del Centro Basal Ciencia & Vida (FCV) y profesora asociada en la Facultad de Medicina y Ciencia de la Universidad San Sebastián en el programa de Doctorado en Biología Celular y Biomedicina, está de regreso en el país tras participar como investigadora visitante en destacada empresa biotecnológica. 

Se trata de Altos Labs, empresa científica lanzada el 2022 con la misión de restaurar la salud celular y la resiliencia a través de la programación de rejuvenecimiento celular para revertir la enfermedad, las lesiones y las discapacidades que pueden ocurrir a lo largo de la vida. 

Imagen referencial fuente: Imagen de Freepik Placas de petri en laboratorio con gotero

La compañía con sede en los EE.UU., en el Área de la Bahía de San Francisco y San Diego, y en Cambridge (Reino Unido), cuenta con la participación de inversores multimillonarios, como el creador de Amazon y uno de los hombres más ricos del planeta, Jeff Bezos y; el multimillonario y físico de origen ruso, Yuri Milner. Desde su lanzamiento, Altos Labs ha creado una comunidad de destacados científicos y líderes del mundo académico y la industria, incluyendo en su junta directiva y grupo de asesores a líderes de la ciencia y Premios Nobel. 

Respecto a su vínculo con la compañía la investigadora explica que surge a través de una colaboración científica forjada durante años con el destacado investigador uruguayo, Mauro Costa-Mattioli, quien actualmente es investigador principal en el Instituto de Ciencias de Área de la Bahía de Altos Labs. Esta colaboración comienza a partir de una de las versiones de Science & Frendship, programa organizado por la FCV, que desde el 2005 tiene como objetivo construir una asociación sostenible y multifacética que sirva de modelo para la interacción científica y en la construcción de relaciones duraderas entre los científicos. 

Dra. Soledad Matus

“Con Mauro Costa-Mattioli coincidimos en nuestro tema de investigación porque los dos trabajamos en respuestas de estrés. Y en esa oportunidad conversamos, discutimos los resultados y de alguna manera establecimos un lazo, una colaboración”, señaló Soledad Matus. 

Matus se integra en la firma científica como investigadora visitante en el Laboratorio de la sede de San Francisco, California. “En particular con la idea de poder desarrollar un proyecto que estaba enfocado en poder entender cómo funcionan algunas respuestas de estrés que han sido relacionadas con la resiliencia. Desarrolle un modelo celular para estudiar cómo los sensores de estrés pueden responder de manera específica a los variados estímulos que los activan”, explicó la científica. 

La Dra. Matus evalúa positivamente su paso por Altos Labs “se desarrolla mucha colaboración y hay mucha apertura a poder hacer investigación que se aborda con distintas estrategias o modelos. Por ejemplo, en un modelo de una patología poder mirar desde distintos ángulos y con muchas técnicas de manera de entender de manera cómo se ve alterado el funcionamiento de una célula o de un organismo”.  

“Fue también bastante reconfortante ver que a veces puede haber quizás diferencias en los recursos disponibles para hacer investigación. Aquí en Chile, por supuesto, tenemos menos recursos que en países desarrollados, pero las preguntas, las reflexiones o cómo uno quiere abordar ciertas preguntas son las mismas que en un país desarrollado”, agregó.

Camila Morales, Nicolás Martínez, Pamela Farfán, Marcela Escandón, Dra. Soledad Matus, Juan Francisco Roa, Sofia Parham y Ariel Tapia, equipo del Laboratorio de Biología de la Neurodegeneración de Fundación Ciencia & Vida.

Viaje al pasado prehistórico de la Tierra: expedición científica explora extremófilos en volcán Copahue

Durante 9 días, alcanzando los 2900 metros sobre el nivel del mar y a solo 100 metros del cráter, grupo de investigadores exploró y colectó muestras del volcán Copahue y su entorno, ubicado en la Región del Biobío de Chile y la provincia de Neuquén de Argentina.

Un grupo multidisciplinario de científicos, liderados por la investigadora del Centro Basal Fundación Ciencia y Vida, Raquel Quatrini, exploraron el ecosistema microbiano de los cuerpos de agua que emanan del volcán Copahue, ubicado en el límite de Chile y Argentina. La investigación es uno de los primeros estudios metagenómicos que se realiza del lugar que, entre otras cosas, aportará al conocimiento de microorganismos extremófilos de gran interés para la minería en Chile y el mundo.

La travesía inició el 2 de marzo desde Santiago hacia Los Ángeles, para luego adentrarse en la Cordillera de los Andes. Con un intenso olor a dióxido de azufre en el ambiente, los investigadores realizaron un exhaustivo trabajo colectando cientos de muestras de distintos puntos del sistema, recorriendo el gradiente ambiental que caracteriza la zona. Pero, ¿por qué es de interés científico este sistema?

El entorno del volcán “Copahue” o “lugar de azufre” por su traducción en mapuche, se caracteriza por su paisaje de alta montaña, ríos, cascadas, lagos y lagunas. La región es conocida por su belleza natural y biodiversidad, con flora y fauna endémica. A las faldas del volcán, y acompañando el curso de agua del Río Agrio, se pueden encontrar bosques de araucarias, ñires y lengas, así como diferentes especies de animales como lagartijas, cóndores, pumas y zorros.

Para el equipo de investigación el lugar es un modelo de estudio interesante por su origen volcánico-glacial y sus particulares características. En las partes más altas del volcán, se observan hielos eternos, hervideros y fumarolas, ceniza y rocas volcánicas con incrustaciones de azufre elemental.  La mezcla de aguas de deshielo con fluidos hidrogeotermales acídicos, que emanan de dos vertientes en la base del cráter, da origen al Río Agrio. Este curso descendente de agua enriquecida en azufre y otros elementos químicos, proveen las condiciones óptimas para la proliferación de varios de los acidófilos, microorganismos extremófilos en los que se enfoca el estudio.

Asimismo, en los cerca de 40 kilómetros de recorrido que tiene el Río Agrio -montaña abajo-, varios afluentes de agua dulce diluyen el sistema generando hábitats con distintas características fisicoquímicas que albergan comunidades de microorganismos acídicos variados. Es decir, arriba se pueden encontrar comunidades con características que son propias de ambientes termales; en otro punto, comunidades con características que son propias de sistemas mineros operativos y activos, y otras con características de un drenaje abandonado.

“Tenemos distintas fórmulas comunitarias en un mismo sistema con un eje longitudinal que los une, que es el Río Agrio, y con características físico-químicas variables, lo que es ideal para abordar este tipo de estudios de ensamblaje de comunidades”, explicó Raquel Quatrini, doctora en Microbiología y experta en genómica microbiana.

Los acidófilos

Aunque la mayor parte de la vida ocurre en rangos de pH, presión, temperatura y salinidad normales, existen microorganismos que se han adaptado y logran sobrevivir y prosperar en ambientes de características extremas, que resultan hostiles o inhabitables para la mayoría de los organismos. Ejemplo de ello son hábitats con alta presión donde solo proliferan organismos barófilos; aquellos con temperaturas elevadas donde se encuentran los termófilos, o hábitats con pH extremadamente ácido donde pululan los acidófilos. Todos estos microorganismos (extremófilos) logran adaptarse a ambientes extremos a través de una variedad de mecanismos biológicos y fisiológicos que bordean la ciencia ficción.

Debido a su capacidad para tolerar altos niveles de acidez y metales en solución, los acidófilos se han convertido en un foco de gran interés para la minería. La lixiviación es un proceso en el que se extraen metales de las rocas utilizando soluciones químicas. Sin embargo, las soluciones utilizadas en este proceso suelen ser muy ácidas y tóxicas, lo que puede generar efectos perjudiciales para el medio ambiente y la salud humana. En ese contexto, la biotecnología minera ofrece una alternativa más ecológica y segura, incrementando las tasas de recuperación de metales de interés (como el cobre) mediante el uso de microorganismos acidófilos en procesos de biolixiviación.

“Originalmente, en el ámbito de la biominería, se pensaba que se podía usar un único microorganismo (nativo o modificado) para lograr recuperar los metales de una matriz mineral dada. Sin embargo, con el tiempo hubo consenso en que, en realidad, los responsables de la disolución mineral son diversos conjuntos de microorganismos, a los que designamos ‘comunidades’ o ‘consorcios’. Y estas comunidades albergan las capacidades necesarias para llevar a cabo las diversas reacciones bajo las condiciones cambiantes de los bioprocesos activos”, explicó la doctora Quatrini. “Cómo se configuran las comunidades o los estados alternativos de las comunidades para llevar a cabo estas actividades o funciones ecosistémicas, eso no está del todo comprendido”, agregó.  

Uno de los objetivos de la expedición fue colectar concentrados de las comunidades nativas, las que serán sostenidas en biorreactores y que permitirán llevar a cabo diversos ensayos de ensamble comunitario. “Vamos a estudiar cómo se estructuran las comunidades, a partir de los datos metagenómicos colectados desde distintos del gradiente fisicoquímico del Río Agrio, modelando la información recuperada en esta y otras campañas de muestreo anteriores. Y no solo eso, vamos a hacer experimentos de ensamble de comunidades in vitro, para probar aspectos de los modelos bajo condiciones controladas”, comentó lainvestigadora Raquel Quatrini.

“El resultado que esperamos obtener de la integración de estas distintas aproximaciones de estudio es comprender cómo se estructuran, qué composición tienen, cómo cambian esas comunidades en el espacio y el tiempo, es decir, cómo se ensamblan las comunidades en estados alternativos a lo largo del gradiente en la medida que los factores ambientales cambian gradualmente”, agregó.

Vinculación con la comunidad

La zona que rodea al volcán genera gran interés turístico, principalmente por las Termas de Copahue, ubicadas a unos 18 km de la localidad de Caviahue, conocidas por sus aguas termales ricas en minerales y propiedades curativas y terapéuticas.  Sus aguas tienen temperaturas que oscilan entre los 35° y 80° C (Celsius) y contienen gran variedad de minerales como el hierro, el azufre, el calcio y el magnesio, entre otros.

Desde 1870 se reconoce que estas aguas pueden aliviar dolores musculares y articulares, mejorar la circulación sanguínea, reducir el estrés y la ansiedad, entre otros beneficios. “Tienen un enfoque completamente distinto a las termas que uno conoce en Chile, que son más bien recreativas. En la Termas de Copahue se trabaja en el tratamiento de patologías utilizando los distintos recursos que provienen de las termas y de los afloramientos termales”, señaló el investigador asociado a la Universidad San Sebastián y participante de la expedición, Simón Beard.

Sin embargo, no todas las aguas que rodean el Volcán Copahue tienen características saludables y seguras para el ser humano, ya que existen concentraciones importantes de iones tóxicos, como el arsénico y el flúor.

“Parte de este proyecto tiene que ver con vincular e informar a la comunidad, de las características de este sistema para que se cuide, para que no se intervenga excesivamente. Es importante que se reconozcan las características propias y únicas que tiene este sistema, para que no se piense que es un sistema que se deba remediar o reparar”, indicó Beard.

Considerando varias de sus características, los ambientes de este parque geotermal recuerdan las características del mundo primitivo y proveen de ventanas únicas para explorar los escenarios evolutivos que han dado forma a la vida de nuestro planeta.

Trabajo colaborativo

El equipo dirigido por la Dra. Raquel Quatrini, del Laboratorio de Ecofisiología Microbiana del Centro Basal Fundación Ciencias & Vida y profesora asociada de la Universidad San Sebastián (USS), realizó la expedición con la compañía y participación de estudiantes e investigadores quienes durante 9 jornadas exploraron el sistema extremo. Entre ellos Simón Beard, investigador asociado de la USS, quien evaluó positivamente el desempeño del equipo de investigación.  “Hubo mucho apoyo colaborativo entre los distintos miembros del equipo. Desde el punto de vista humano, este tipo de expediciones involucran mucho trabajo, atención y esfuerzo físico, poco sueño y muchas horas de convivencia; todas  esas cosas que son propias de actividades de campo, pero que se exacerban en ambientes extremos, generan un afiatamiento del equipo de trabajo muy importante”, comentó.

A su vez, el proyecto contará con la participación de distintas áreas del saber cómo es el caso de la Biología Computacional. A través de una colaboración con el doctor en biotecnología, Tomás Pérez-Acle, Director del Centro Basal Fundación Ciencia y Vida, “se tomarán datos de las comunidades recolectadas  en distintos puntos a lo largo del Río Agrio que baja del volcán Copahue -que es casi una introspección al pasado, al pasado prehistórico  de la Tierra – con la idea entender  de qué manera estas comunidades de microorganismos  forman casi una especie de ser vivo  macroscópico”, explicó Pérez-Acle.

“Lo que se va a hacer es usar algoritmos  matemáticos computacionales  para tomar la información de estos múltiples organismos que existen en cada uno de los puntos de muestreo, y ver cómo este macroorganismo va cambiando a medida que va moviéndose por este gradiente, porque hay un gradiente de temperatura, un gradiente químico, un gradiente físico,  que de alguna manera hace que la vida vaya cambiando”, agregó.

Asimismo, el proyecto financiado por FONDECYT de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) cuenta con la colaboración internacional de la Dra. Alejandra Giaveno y el Dr. Ricardo Ulloa, ambos de la Universidad de Comahue, de la provincia de Neuquén de Argentina y el Dr. Barrie Johnson, profesor de Biotecnología Ambiental de la Universidad de Bangor de Reino Unido, entre otros colaboradores.

Este proyecto aportará antecedentes relevantes para el conocimiento de este tipo de  sistemas extremos y de las comunidades de extremófilos, con eventuales proyecciones aplicadas en  biominería y remediación ambiental. “Todo este estudio sobre la estructura comunitaria, la reglas de ensamblaje y la estabilidad de las comunidades de acidófilos frente a los cambios que ocurren en el gradiente ambiental, tiene aplicación directa en el ámbito de la biolixiviación, de  la protección ambiental y de la mitigación de daño de contaminación ambiental que puede ocurrir como consecuencia de la actividad minera”, enfatizó la Dra. Quatrini.

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